Costa Rica-Valle Central: otro lugar.


Diarios de motxileta

Huele a agua monte adentro y en el cielo braman tambores de trueno, huele a agua decía mi abuelo, garrotes de agua golpean los cerros, canta Malpaís y abre así su larga duración “en vivo. Y a mi se me atropella un recuerdo en cabeza, dedos… Si me/nos dijeran Costa Rica, seguramente responderíamos Corcovado, Tortuguero, Volcán Arenal, Puerto Viejo… y quizás no llegaríamos a decir Valle Central. Pues curiosamente ese destino, menos conocido de Costa Rica, es el que se me ha anzuelao. Si supiera dónde estás, como sos, adónde vas, si encontrara alguna pista, sería genial, sigue cantando Malpaís.

Valle Central, rodeada de montañas ofrece reliquias coloniales, campos de café, granjas de mariposas, burbujeantes volcanes y bosques nubosos pletóricos de fauna… reza la guía. Todo en 64 km de largo x 32 de ancho. Facilita recorrerlo en coche propio, por eso y porque por esta zona de Costa Rica el riesgo es menor, lo alquilamos. Nuestros destinos: Alajuela y Volcán Poas, Valle de Orosi, Cartago y Volcán Irazú, Zona Cerro Chiripó y PN Quetzales (incluidos en el sur), Heredia y Volcán Barva. Nosotrxs le dedicamos 5 días que aquí te resumimos en otras tantas jornadas. La conducción, para nosotrxs, es peculiar. Así que hay que estar al tanto de las situaciones de riesgo que pueden surgir a cada curva y no dejarse contagiar demasiado y venirse arriba. Ellxs controlan esa forma de conducir, tu no.

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Asilah, el extranjero

Diarios de motxileta (y  XVII)

Me marcho y no pienso en la vuelta, tampoco me apena lo que dejo atrás. Sólo sé que lo que me queda en un solo bolsillo lo puedo llevar. También extraño en mi tierra aunque la quiera de verdad pero mi corazón aconseja los nacionalismos (todos y cada uno, otra cosa son las raíces) que miedo me dan. Porque allá donde voy me llaman el extranjero. Donde quiera que estoy el extranjero me siento

Melodía recurrente. A cada rato de viaje la tonadilla pegada como envoltorio de luki a la mano. Así al ver el puerto de Asilah

Una barca en el puerto me espera, no sé dónde me ha de llevar. No ando buscando grandeza, sólo esta tristeza deseo curar.

En esta ocasión el envuelto, el atrapado no es el recuerdo de un viaje sino aldrebes la canción.

Me siento en casa en América, en Antigua quisiera morir. Parecido me ocurre con África: Asilah, Esaouira y el Rif.

Allí sucedió en el encuentro en Asilah.

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Venecia: donde siempre te pierdes algo

Diarios de motxileta (y XVI)

Quizá por la cercanía en el tiempo, quizá por la solidez del destino pero casi no he necesitado percutor que disparara este recuerdo. Si acaso un primer o último empujón de Bunbury & Vegas, que remirada, parece como si Venezia cantara a su mar: “jamás te recuerdo porque nunca te olvido, tu cuerpo fue la guarida favorita de mi cuerpo, y ahora tengo las arterias llenas de etcéteras y un corazón espartano y unas manos que creen en los milagros. Y al límite de un temblor de conspiración divina el rumbo de tus sueños coincide con mis pesadillas.”

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Cada día desembarcan aquí/allí miles de turistas con tres horas para conocer la ciudad y cada día miles de turistas preguntan a lxs venecianxs (unos 60.000 empadronados) cómo llegar a la piazza San Marcos. Aunque sólo sea por hacer otras preguntas merece la pena que te quedes. Que te alojes, que residas, que la respires aunque sólo sea durante 3 ó 4 noches. De esa forma, al vivirla, al comenzar a conocerla, al respirarla te vendrán otras preguntas del tipo ¿Cuál es el mejor plato de su cocina? ¿Qué puedo tomar de aperitivo? ¿Qué no debo perderme?

Mundumira: Puerto-Presente

Diarios de motxileta

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Vuelta a los tablaos de esta sección pródiga que une recuerdo y lugares. Asiduamente, personas, encuentros, reportajes y sobre todo canciones rescatan del recuerdo países, regiones, lagos, sitios… En este caso la conexión no es con el recuerdo sino con el presente. Macaco -la música- es el impulsor del recuerdo-presente. El  lugar itinerere, Mundumira, que en esta edición campaba en Eskoriatza.

El pasado ya se fue y el presente camina a tu lao

Probablemente, la mejor mermelada del mundo

Probably, the best wild berry jam in the world.

Tras un paseo por Belabarce, en los límites del pirineo navarro encontré frambuesas y fresas silvestres. En lugar de echarlas a un yogur (ya está muy visto) se me ocurrió probar a hacer una mermelada y mostrar el proceso. ¿El resultado? no tengo palabras, solo empacho.

1. Recogida en botellín de emergencias (de medio litro).

Recogida de frambuesas y fresas del bosque

La vida te lleva por caminos raros,

Diarios de motxileta (y XIV)

tarragona05-39.JPGpor la esquina más perdida de los mapas, por canciones que tú nunca has cantado, la vida te mira con los labios pintados, te elige y se larga con otro (Quique González).

Otra canción que toquetea el picaporte del recuerdo, que despierta un/otro viaje. Y por un momento (lo que duren estas líneas y un vistazo o tres a las fotos mientras González canta, susurra y entona) la cabeza se exilia a Tarragona.

El tiempo es breve, siempre se va.

Diarios de motxileta (y XIII)

dscn4116.JPGCon asiduidad, demasiada a veces, es una conversación, una noticia, una persona la que desata el recuerdo de un viaje. Con asiduidad, demasiada a veces, una canción. En esta ocasión si pero no. Si es una canción, 3 repertorios ni más ni menos, pero no destraba el recuerdo enmarañado de los viajes, es el propio viaje.

Chiapas, no digas que no te avisé (y II)

Diarios de motxileta (y XII)

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Chiapas, no digas que no te avisé

Diarios de motxileta (y XII)

Chiapas donde

un viento cargado de antiguos lamentos se ha puesto traje de vendaval, lleva el anillo del remordimiento, cierra la puerta o entrará sin llamar, donde cada mañana apuntan sus armas al sol.

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Jujuy, la lengua popular

Diarios de motxileta (y XI)

cuestadelipan.JPGHace nada echaba el primer vistazo al último de calamaro, otro ramillete de píldoras sonoras que van a causar gran posteridad, clama una de sus canciones. Y uno no está tan seguro. De lo que sí estoy seguro, es que a mí han logrado arrimarme a otro recuerdo. La provincia andino-argentina de Jujuy, abrazada con acune andino. Chile, Bolivia y su provincia hermana Salta la acurrucuerpan bajo la mirada de Pachamama. Una lengua, el quechua se escucha y lee pero se muestra indefensa y desprotegida de quien la tiene que defender. 53 mil km2 de nada, vamos como 5 navarras (me refiero a la comunidad foral) travesados por el trópico de capricornio. De inclinaciones bárbaras, desde los 349 msnm de Yute a los 4.320 de Laguna Pozuelos, que la dividen en 4 zonas: La quebrada, la puna, las yungas y los valles. Recorreremos las dos primeras. Estos son los diarios de Jujuy.