Los objetos imposibles de Carelman

Prometo que es la última vez que me meto donde no debo. Pero es que vi las cosas que hace este hombre y pensé que valía la pena echarles un vistazo.

A lo mejor son imposibles, pero no tan inútiles como parece a simple vista. Aunque sea para ejercitar un poco la mente de vez en cuando.

Pincha en la imagen y verás.

Un saludo desde otras esferas (un poco más uniformadas).

Donde se demuestra que la tierra es esférica

15 líneas: relatos hiperbreves

El hombre no tenía nariz, ni ojos, ni boca.

Y el rostro estaba cubierto de pelo.

Me llamaron a mí, para que investigara.

La encuesta no fue tan sencilla como posteriormente pudierais imaginar.

Me proporcionaron el pasaje de avión, y volé hasta las antípodas. Y de allí volví al punto de partida.

Por la otra cara del mundo.

Era preciso actuar con cautela, puesto que en ello estribaba el éxito de la empresa.

Sólo así pude averiguar lo que averigüé, y redacté un informe de setenta y siete páginas.

Del cual se deducía que: aquel hombre estaba de espaldas.

Gonzalo Suárez

Envío urgente: que no se extravíe

El diván de Sagra Máttikha

Vía significa ‘camino’. Muy bien, listopán. Pero ¿a que nunca habías relacionado lo que viene a continuación?

Si los preparativos que haces para posarte en la luna es un alunizaje y todo el proceso necesario para almacenar es el almacenaje, lo que necesitas para hacer el camino es el viaje (en principio, con acento en la a). Claro que antes hay que prepararlo, o sea, aviarlo. Y cuando lo has hecho ¡estás aviado! (¡estamos listos!).

Esto es lo que se pretende cuando a un enfermo en peligro de muerte se le administra el viático, la eucaristía que le va a ayudar a hacer el último viaje.

Cuando pones algo en camino, lo envías; pero si se sale, se desvía y como no lo recuperes pronto, termina extraviado. Es posible que esto ocurra si no has tomado medidas previas.

Con tanto camino, por fuerza han de cruzarse. Si lo hacen tres en el mismo sitio, tenemos un cruce que los romanos llamaban trivium y los antiguos hablantes de castellano, trivio. ¿Y qué te puedes encontrar en un trivio? Pues solamente cosas de poco valor, triviales.

No queremos hacer publicidad gratuita, pero a lo mejor se pueden relacionar con todo esto los Viálogos que organiza en Pamplona una entidad bancaria.

Temblaba cuando cogió el teléfono

15 líneas: relatos hiperbreves

Temblaba cuando cogió el teléfono. Llevaba horas en la penumbra de su casa. Su única compañía, el sonido del televisor. Contestó con una débil voz. Las palabras no salían de su boca, a pesar de esto la voz al otro lado del teléfono comenzó a hablar. De pronto, el teléfono cayó de sus manos. Se había confirmado, estaba solo.

¡Pobres egipcios, sin chorizo!

El diván de Sagra Máttikha

Allá por el quinto milenio a. de C. hubo un listillo en Mesopotamia que se dio cuenta de que algo redondo  rodaba mejor que algo cuadrado y se dijo: ¡qué coño, voy a inventar la rueda! Y fíjate las vueltas que ha dado el mundo desde entonces (que a lo mejor antes era cuadrado y cada arista marcaba el cambio de estación).

Los egipcios, que por lo visto no eran tan vivos, tardaron en darse cuenta de que la ocurrencia del chaval vecino era buena, y se empeñaron en construir las pirámides sin usar ruedas, así que tuvieron que trabajar como chinos (por lo visto, los chinos trabajadores estaban inventados desde mucho antes).

Claro, que como no tenían ruedas, tampoco podían tener chorizos, porque ¿cómo si no iban a cortar rodajas? Y las corridas de toros -con perdón- tenían que hacerlas en el patio de la guardería de El Cairo, porque como no había ruedos

Alfonsina Storni

Nació en Suiza en 1892, pero desde los cuatro años vivió en Argentina. Romántica, sensual, reflexiva. En sus poemas, son temas permanentes el amor, el desamor y el dolor. Se suicidó en Mar de Plata en 1938 arrojándose al mar, aunque algunas versiones más románticas dicen que se internó lentamente.

Este es el último poema que escribió antes de morir:

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara en la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas, bájala un poquito.

Déjame sola; oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides… Gracias… Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido.

Un cuento de cuentos

Una lucecita

Ofrecemos cuentos. En el nuestro se insertan los de los demás. Unos amigos te llevan a otros, unos cuentos a otros, todo se engancha y enreda. Es literalmente el cuento de nunca acabar. No hace falta ir al cine para divertirse, los cuentos andan sueltos por la calle. Se trata simplemente de recogerlos o no.

Carmen Martín Gaite, 1983

La oveja negra

15 líneas: relatos hiperbreves

En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra.
Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

Augusto Monterroso

Solidarízate: una palabra bien difícil

El caso es que el Instituto Cuatrovientos recibió un diploma -en las manos de Fernando, el orientador- como Escuela Solidaria. Pero esta vez, no se trataba de reconocer un trabajo realizado (que lo hay), sino de impulsar la solidaridad en los centros educativos.

Porque la contabilidad es importante, unas veces más y otras menos; y las prácticas son convenientes, unas veces mucho y otras más; pero la solidaridad con los que no tienen un grado de desarrollo como el nuestro es fundamental y necesaria siempre. Y aunque seguramente cada uno aportamos nuestro granito de arena, no está de más recordar que la formación que recibimos tiene como objetivo último el desarrollo y que ese desarrollo no es tal si no es global.

Así que, a partir de aquí, el centro lo pone negro sobre blanco y se compromete a que esto tenga un valor real, y que no se quede solamente en manos de instituciones oficiales y ONGDs.

Para que te vayas enterando, por si no lo sabías, de que ser solidario es algo más que animar a los de tu clase cuando juegan al parchís en la Semana Cultural.

Filetes deshilachados de refilón

El diván de Sagra Máttikha

A ver si conseguimos hilar todas las palabras que vayan saliendo, que de eso se trata, de hilos (en latín, filum), esas hebras largas y delgadas.

Como siempre, las primeras relaciones son fáciles: hilar, hilandera, deshilachado. Pero si vamos un poco más allá y hablamos de ese hilo que usamos para marcar y luego no sirve para nada, nos resulta más difícil llegar a la conclusión de que se trata de un hilo vano, un hilván.

¿Y si